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viernes, 27 de julio de 2018

Una tia muy particular... (La tia Tula de Miguel de Unamuno)

julio 27, 2018
La Tía Tula es una novela (y no una nivola) del ya mencionado Miguel de Unamuno. Escrita en 1907, tardó en dar a luz hasta 1921. Describe los gigantescos esfuerzos que Gertrudis (la tía Tula) debe realizar para mantener unida a la familia. Todo principia cuando Rosa, hermana de Tula, se casa con Ramiro. Luego, la pareja tiene hijos. ¿Eso es todo? ¡No! Porque, con la llegada de los hijos, se despiertan pasiones nunca antes reveladas. Por ejemplo, y por terrible que parezca, Ramiro deseo la muerte de su esposa y la del bebé que venía en camino. El niño se salvó; su esposa, no. Luego Ramiro se casó con otra mujer y, tras haber tenido un par de hijos con sus segundas nupcias, también fallece. Pero, en sus últimos suspiros, preámbulo de la muerte, confeso a la ria Tula una noticia que podría (que hubiera sido) ser la salvación de sus dos esposas. Pero ya es muy, muy, muy tarde, y Ramiro duerme.

Con la muerte de su padre y sus madres, los niños quedan a cargo de la tía Tula, a quien siempre (incluso estando sus progenitores en vida) le decían "Mama". Pero, y al mismo tiempo, Gertrudis se empeñaba en que los niños supiesen que era su tía. A este punto del relato, Unamuno parecía adentrarse en los oscuros abismos de la Trinidad. Esa es la magia de este escritor: contar historias de difícil conclusión, pero sazonado con una pizca de reflexión.

La tía Tula se encuentra entre las cien mejores novelas en español del siglo XX.

Bien, esto ha sido todo. Saben, apasionados por la literatura, que pueden dejar sus comentarios. ¿Han leído este libro? ¿Les gusta este autor?

Muchas gracias.



Escrito por: Yamil Artigas

domingo, 11 de febrero de 2018

Una nivola extraña (reseña de Niebla de Miguel de Unamuno)

febrero 11, 2018
Niebla Miguel de Unamuno


Niebla es una novela, publicada en 1914, extraña. Para empezar, no entra en el catálogo de novelas, sino en el de nivolas (según dice el autor). Y, para condimentarla con mayores rarezas, hacia el final del libro el personaje visita al propio escritor, Miguel de Unamuno, con quien mantiene una conversación filosófica.


El personaje de Augusto Perez, el protagonista, es quien, a pesar de su posición acomodada y de su vida tranquila, encuentra el amor en todas las mujeres por su fascinación con una: la pianista Eugenia, a quien, victima de su amor, la idealiza. Su amigo Victor le previene con el siguiente consejo: Augusto se enamoró por primera vez, por lo cual se enamoró de todas las mujeres del mundo. Y si nos sinceramos, esa es la verdad. Porque cuando florece el amor más inmaculado y sobrepasa con categoría al resto de nuestros sentimientos, la Tierra, ese planeta aún no comprendido, se convierte en el paraíso. Cierto filósofo griego decía que solo el amor alimenta la voluntad. Y esto lo sabría bien Unamuno, un gran filósofo y pensador de la época en que vivió (1864-1936). Dicha voluntad engendrada por el amor promueve a Augusto a pagarle la hipoteca a los tíos de Eugenia, que viven con ella. Cuando todo estaba para el casamiento suscita la traición, y ahí nos vemos con pensamientos metafísicos que culminan en la entrevista de Augusto Perez con Miguel de Unamuno.


Es una obra completa y cumple con todas sus funciones. No existe, según mi perspectiva, capítulo tedioso para la lectura. Au contrarié! Es uno de esos libros que, por su contenido, se lo lleva a cualquier parte con el pretexto de leer algunas líneas. Su lectura es sencilla y beneficiosa, tiene apenas 33 capítulos.


Cuando la leí, me mostré tosco en su lectura por el siguiente detalle: Unamuno, en el funeral de otro escritor español, Benito Perez Galdoz, había mencionado que la escritura del difunto nada proponía y que, por consiguiente, no había escrito obras literarias memorables, cuando todos sabemos que novelas como El doctor Centeno, Trafalgar o Marialena atraviesan tiempos y barreras. Pero en fin...

No censuro las palabras de Unamuno dirigidas a Perez Galdoz (¿quien soy yo para hacerlo?). Y como decía Ray Bradbury en Farenheit 451: "Nunca juzgues a un libro por su cubierta". El carácter de este gran escritor no es excusa suficiente como para no leer sus libros. Por todo lo dicho, les recomiendo esta extraña nivola. Léanla. Se van a llevar más de una sorpresa.
                                  
                        Escrito por: Yamil Artigas